sábado, 7 de julio de 2012

La conducta social y el estado de bienestar: Comparación entre Suecia y Cuba

 

IMG_20120704_141229Véase al fondo de la foto el cartel que prohíbe de poner los pies sobre los asientos.

No es raro que en Cuba se maltrate lo que llaman la propiedad estatal. Se puede entender que el individuo no sienta como suyo, o por lo menos algo que está al servicio de él mismo, la propiedad estatal. Además, la extrema necesidad hace que el mismo individuo destruya la propiedad estatal para acceder a materiales y medios que sufren una escasez extrema. Creo que uno de los ejemplos más ilustrativos en este caso es el de los ómnibus cubanos. A estos se les ha vandalizado pues ofrecen materiales que de otra forma no pueden conseguirse. O se les aborda por una cantidad mucho más grande de personas que las que pueden en realidad transportar. Esto anterior conlleva a que los usuarios del medio de transporte tengan que maltratarlo de alguna forma.

Por este motivo uno piensa que maltrato a la propiedad pública es un mal del comunismo. Cuando se deja Cuba uno cree haber dejado atrás este mal, pero no necesariamente es así. Cuba y su comunismo no es la excepción, en otros lugares vemos que el mismo comportamiento se repite, aunque en menor escala y por otros motivos.

Viajando hace poco en un bus de la línea 5 de la ciudad de Uppsala. Tengo que decir que los asientos de los buses de aquí son muy cómodos y por lo general bonitos. Los buses por lo general viajan con pocos pasajeros. Me senté en un lugar que vi como tres muchachas ponían los pies, con los zapatos puestos, sobre los asientos. Por lo general hay muchos jóvenes que acostumbran a poner los pies sobre los asientos con los zapatos puestos.

Hace algo más de dos años atrás se veían muchos vagones del metro maltratado y pintorreados. Más o menos desde hace el mismo tiempo comenzaron aparecer vagones vigilados por cámaras y desde ese momento los vagones del metro empezaron a verse diferentes. Uno comenzó a ver el metro limpio y menos vandalizado aunque no desapareció aquellos que le meten los pies arriba al asiento.

La solución de las cámaras no ha resuelto del todo este problema aunque si garantiza que el bus que nos toque tomar la próxima vez esté en buen estado. La moraleja está que el bienestar económico no garantiza que las personas cambien de conducta necesariamente.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo he visto lo mismo en varios lugares de Suecia. Y cuando son suecos quienes maltratan respiro aliviado. Es una cosa rarisima. Pero en general los buses estan bastante limpios. Ademas, la frecuencia y la puntualidad son increiblemente buenas. Uno se puede planificar aca.

Omar

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