lunes, 23 de abril de 2012

Petición de los obispos de EE. UU. a Obama: Un exorcismo necesario para apertura en Cuba

http://cdn8.wn.com/ph/img/b4/ac/712cc154f020fe00b40f8f976f97-grande.jpgObama con el obispo Richard Pate. Foto WN

Para sorpresa de muchos los obispos católicos de Estados Unidos han hecho una petición a su gobierno de que levanten el embargo comercial a Cuba. Y como si esto pareciera poco, en la misma petición se incluye que la administración de Barack Obama restablezca las relaciones diplomáticas con la Isla. Esta petición se materializó en una carta que el presidente de la comisión de Justicia y Paz de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, Richard Pates, enviara a la secretaria de estado, Hillary Clinton.

Al mismo tiempo se celebraba en la Isla un encuentro con alrededor de 60 académicos cubanos, de la Isla como residentes en el exterior con el auspicio de la Iglesia Católica en Cuba. El encuentro sirvió para analizar el documento La Diáspora Cubana del Siglo XXI, de la Universidad Internacional de la Florida.

El líder de la democracia cristiana, Osvaldo Payá, ha mantenido una posición crítica hacia la Iglesia en Cuba. Paya afirma que con esta actitud la Iglesia se alinea con el gobierno de Raúl Castro y política totalitaria.

La Iglesia Católica en Cuba ha tratado en estos últimos años de buscar soluciones que mejoren la situación de los cubanos en la Isla. Desde sus posibilidades tratando de mitigar la extrema situación en la que muchos están sumidos, y hacer de mediadora en algunos casos como lo ha sido la intersección por las Damas de Blanco y la mediación en la liberación de los presos políticos y de conciencia de la Primavera Negra del 2003.

Es sorprendente que la actuación de la Iglesia Católica en el caso cubano no se reduzca sólo a la Isla o al Vaticano, sino que esté partiendo una iniciativa desde los mismos Estados Unidos. Así no lo confirma esta misiva enviada desde la Conferencia de Obispos Católicos norteamericana. Aunque todo parece indicar que la actuación de los obispos norteamericanos es un paso más en un importante proceso histórico.

Ya la Iglesia Católica en Cuba se ha afianzado como foro alternativo. Se ha visto por estos días que la Iglesia puede propiciar un punto de encuentro para las partes en conflicto. Es el caso de los de alrededor de 60 intelectuales cubanos que han discutido el documento La Diáspora Cubana del Siglo XXI. Un encuentro que bien puede ayudar a aliviar las asperezas entre los cubanos, los de la Isla y los de la diáspora. Un efecto futuro estaría en que la Iglesia sea el foro de un diálogo.

De esta forma también se podría ver la actuación de parte de los obispos norteamericanos. Muy bien la carta de Richard Pates a Hillary Clinton puede verse como el primer paso de la intervención de la Iglesia Católica en el diferendo Cuba – USA, pero de la parte norteamericana.

Uno se preguntaría qué puede aportar la Iglesia Católica en este caso. Todo parece indicar que Cuba y Estados Unidos tendrían dificultades para tratar por iniciativa propia y directamente los problemas más determinantes para sus relaciones. Son dos puntos, el embargo económico de Estados Unidos a Cuba y la democratización de Cuba. Pareciera que uno depende del otro, los dos países acaban siempre por acusarse el uno al otro y un paso concreto para dar solución al diferendo no se ve en el horizonte.

La Iglesia Católica, tanto en Estados Unidos como en Cuba, pueden ofrecer ese espacio en donde los dos países den los primeros pasos para una apertura a una solución. Sería una evolución que beneficiaría en primer lugar a muchas personas sometidas a la marginalización y la pobreza en Cuba, a los más desfavorecidos.

Claro que la Iglesia no busca un cambio político en primer lugar, esto se ve a simple vista, más bien un cambio de paradigma, tratar de ver la situación desde la perspectiva de los más afectados por el conflicto. Aunque esto no es bien comprendido por todos y ni puede mantener los intereses de todos.

Esto anterior se aprecia en, por ejemplo, la posición que ha tomado grupos de cubanoamericanos y la oposición oficial en Cuba. Tal es el caso de Osvaldo Paya con sus críticas. Además un ejemplo de que la actuación de la Iglesia a la larga no servirá a ciertos intereses sería el caso de Edmundo García. Cuando se relajen las tenciones en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, su programa de radio “La Noche se Mueve” no tendría mucha razón de ser. Así también estaría comprometido el futuro de muchos otros realizadores de radio y tv en Miami del anticastrismo.

Así parece ser que la Iglesia Católica no sólo enterrará al marxismo, tal como parece ser una de las agendas que llevaba Benedicto XVI cuando viajó a Cuba. El diferendo Cuba – Estados Unidos parece estar tocando el principio de su final. La Iglesia parece convertirse en una especie de exorcista que sacaría los demonios que dan vida a un conflicto que tanto sufrimiento ocasiona.

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