viernes, 17 de diciembre de 2010

Anna Ardin: El látigo de la seguridad cubana contra Carlos Alberto Montaner

El diario Granma, órgano oficial del partido comunista de Cuba, en su tirada digital del 7 de diciembre del 2009, dedica un espacio a Anna Ardin, la acusadora principal en el escándalo sexual contra Julian Assange, creador de Wikileaks. Anna Ardin y su amiga Sofía Wilden acusan a Julian Assange que en el medio de la relación sexual, que mantuvieron con el mismo, quisieron

Según Granma es Ardin una colaboradora de la Central de Inteligencia Americana, cercana a Carlos Alberto Montaner. Además ha tenido vínculos directos con los disidentes cubanos a quienes ha visitado en múltiples ocasiones en la Isla, de la que ha sido expulsada en A su vez señala Gramma las relaciones de la sueca Ardin con grupos del anticastrismo en Suecia como es el caso de la revista Misceláneas de Cuba, y su director Alexis Gainza Solenzal. Gramma asegura que Gainza Solenzal es a su dueño de la publicación y que la misma recibe ayuda de la USAID.

KONICA MINOLTA DIGITAL CAMERA Anna Ardin en un programa sobre Cuba de la tv sueca, agosto 2006.

Más allá de la veracidad de las acusaciones de Granma está la cuestión de por qué el órgano del partido comunista de Cuba dedica tanto espacio a la persona de Anna Ardin y su relación con el anticastrismo. Da la impresión de que cuando ataca a Anna Ardin lo hace al enemigo errado, claro está, el enemigo natural del régimen cubano estaría más bien del lado de Julian Assange. Valdría entonces preguntarse la causa por la que el diario Granma hace estas acusaciones tan serias a Anna Ardin.

No es solo en los medios cubanos oficiales que Anna Ardin es acusada de colaboradora de la CIA, sino también muchos seguidores de Julian Assange también. Muchos acusan a Ardin de prestarse para convertirse en parte del complot ya que sus argumentos contra Assange no tienen el suficiente peso para servir de cargos por violación sexual. De las ideas encontradas sobre Anna Ardin surgen dos posiciones, una la del oficialismo sueco, otra más bien racionalista.

La línea oficialista en las acusaciones contra Julian Assange quedó expuesta el 10 de diciembre pasado, por la periodista Sanna Rayman del importante diario ”Svenska Dagbladet”. Ella, en un articulo publicado en ese periodico y bajo el titulo “Adsurditetsnivå gredelin är passerad för länge sen” (Los niveles de absurdidad del violeta están pasados desde hace tiempo) trata de describir la situación dándole seguidores se Assange el papel de haber logrado crear atención sobre el caso y mostrar lo absurdo que se ha tornado el mismo. Rayman, continua diciendo que esto surge a causa de que los seguidores de Assange piensan que a algunos acusados, como es el caso de Assange, se le puede dejar sin investigación. La periodista sueca intenta dejar claro las diferencias entre la acusación de violación a Julian Assange y la actividad política y periodística de éste. La palabra libre no tiene nada que ver con que Assange responda sobre sus actividades sexuales en Suecia. La vida sexual de Assange no tiene nada que ver con la libertad de expresión. La señora libertad debe ser justa aun con los conocidos mundialmente.

La línea oficialista sueca y la alternativa en el debate en torno a Anna Ardin se encontraron en el programa de Maria Elvira Zalazar del canal Mega tv de Miami. Tres videos publicados en el sitio Youtube muestran que en estos debates estuvieron por presentes Alexis Gainza, director de Miscelaneas de Cuba, el líder liberal cubano Carlos Alberto Montaner, la periodista del diario español El País, Rosa Townsend, el ex fiscal y ex militar del ejercito americano Alberto Milán.

Alexis Gainza apuesta por defender su antigua colaboradora, Anna Ardin. Sus impresiones sobre Ardin son la de una persona muy seria de una intelectual sueca, una muchacha que está vinculada al partido socialdemócrata sueco y que está vinculada a un movimiento cristiano sueco que se llama la hermandad cristiana sueca. Es una muchacha que tiene una preparación intelectual muy elevada, ha hecho estudios universitarios en la universidad de Uppsala, en Suecia. La misma mostró un gran interés por la oposición cubana y en especial por los socialdemócratas. Gainza junto a su grupo ha estado en su casa para hacerle una entrevista para la revista y trabajos de Ardin aparecidos en la prensa sueca han sido traducidos y publicados en Misceláneas de Cuba.

Referente a si las acusaciones que encabeza Anna Ardin tienen un fundamento político, está Gainza cercano al oficialismo sueco. Según el mismo, existe en Suecia un respeto por la labor periodística y por esta causa se hace mucho énfasis en que Julian no sea condenado por su labor periodística. Al mismo tiempo considera Gainza que el caso de Anna Ardin no existe nadie, al no ser los que crean en teorías conspiratorias, que piense que esto ha sido algo preparado o fabricado para encarcelar a Julian. La posibilidad de que se manejen esas hipótesis no existe en Suecia.

Alberto Milán, ex fiscal y ex militar del ejército de Estados Unidos, tiene una visión alternativa de la acusación a Assange. Milán se ha dedicado a leer más de cerca sobre las acusaciones que se han hecho por las dos mujeres, y según él, inicialmente se muestra que ellas no querían presentar una queja criminal alguna en contra de Assange, inclusive el primer fiscal que las entrevistó era una persona de muy poca experiencia. Cuando un fiscal con más antigüedad, continua Milán, repasa las acusaciones desestima las acusaciones contra Assange. Es por eso que solamente más adelante cuando estas personas contrataron un abogado muy prominente que se lleva a cabo el proceso judicial que ha terminado en este arresto. Refiriéndose al tipo de asalto sexual que le han puesto Assange, dice Milán, que en términos de la ley es éste del nivel más bajo de asalto sexual, una violación sexual de nivel de tercer grado, todo tipo. Según la apreciación de este ex fiscal, este caso desde el punto de vista criminalista muy flojo, con muy pocas pruebas, y por eso cree que sí se va a ver en el mundo entero como un caso motivado por los intereses políticos.

Para la periodista del diario español El País, Rosa Townsend, la visión alternativa de las acusaciones sobre Assange son las más acertadas. Townsend considera que la detención no tiene nada que ver con el hecho sexual de las alegaciones porque ni siquiera Assange está acusado formalmente, más que todo es un mecanismo que se ha establecido con varios gobiernos para acabar con Assange y sacarle de la escena política. Las acusaciones de las suecas Anna Ardin y Sofía Wilden ocurrieron en el mes de agosto y la justicia sueca no hizo nada, hasta cuándo, hasta cuando Wikileak comienza a sacar todos estos documentos, los 250 mil y los anteriores.

La periodista de El País considera que toda esta trama es un mecanismo del se están sirviendo porque Assange es un actor de lo que ella llama “la guerra asimétrica internacional” que se destapó con Alqaeda y ahora es Julian Assange un factor fundamental. Townsen se refirió a que los gobiernos no lidian con amenazadores convencionales como lo pueden ser otros gobiernos, sino que cualquiera como Julian ASsange puede crear un sitio de lo que algunos le llaman ahora ciberterrorismo y otros no y entonces crearle una complicación tremenda a los gobiernos internacionales.

Más que una agente de la inteligencia americana, Anna Ardin, da la impresión de una militancia en la oficialidad sueca, tal como lo describe Alexis Gainza. Es por eso que Ardin tiende más a parecer una agente encubierta de los servicios de inteligencias suecos conocidos por las siglas SÄPO  Así se puede entender mejor el enfrentamiento de  Ardin  con altos lideres de la disidencia, como por ejemplo el socialista Manuel Cuesta Morua. Éste comenta en una entrevista que se le hiciera al blog “Paraclito” que Anna Ardin por un cierto tiempo mantuvo una colaboración con Arco Progresista, que liderea el mismo Morua, y fue durante unos cuatro años el punto de contacto con esta organización y la socialdemocracia sueca.

En varias ocasiones visitó a Manuel Cuesta Morua y durante el tiempo que Anna Ardin se encontraba en el Centro Olof Palme proporcionó a los cubanos socialistas algún tipo de apoyo y de cooperación institucional. Un buen día de pronto, señala Cuesta Morua, viro la tortilla y comenzó a hacerle a Arco Progresista acusaciones totalmente infundadas que algún daño causaron. Las acusaciones se fundaban en que Arco Progresista hacía manejos malos de los recursos de su organización. Asegura Cuesta Morua que todo fue una conspiración y por esa razón Arco Progresista desconectó de Anna Ardin hasta que supieron de ella en el torbellino político que se ha desatado. Particularmente intentó Anna Ardin, dice Cuesta Morua, destruir Arco Progresista.

PICT8222 Alexis Gainza

Por otra parte, como entender las conexiones de Ardin con por ejemplo los grupos musulmanes en Suecia. Además, habría que preguntarse como podrían reaccionar los palestinos con los cuales Anna Ardin colabora con proyectos en Gaza. ¿Qué agente de la inteligencia americana es bienvenido en esos lugares?

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Anna Ardin con pañuelo musulman

La inteligencia sueca, claro está, tiene un alto interés en mantener bajo control a grupos tales como los anticastristas cubanos en el país nórdico, y si puede cerrar las conexiones con los grupos disidentes de la Isla mucho mejor. Y es que, no sea, que Cuba le de por tomar represalias y alentar elementos desestabilizadores entre los emigrados sudamericanos en Suecia. Desde esta perspectiva se puede entender su conflicto con Arco Progresista.

La imagen que Anna Ardin parece ocultar, la de agente de la inteligencia sueca, encaja muy bien con las acusaciones de ésta contra Julian Assange por violación. En agosto del 2010, durante la estancia de Assange en Suecia, invitado por la organización a la que Anna Ardin pertenece: Den kristna socialdemokratiska bröderskap rörelsen ( El movimiento de hermandad cristiana social democrático) pudo haber expresado su intención de pedir protección en Suecia. Si Julian Assange logra materializar sus intenciones entonces Suecia se vería ante un gran problema dándole asilo al enemigo uno de Estados Unidos.

Muy bien pudo Julian Assange asustar a las autoridades suecas, él mismo dijo ante las cámaras de la televisión estatal de ese país que ese país escandinavo es de vital importancia para su labor. Su trabajo, continua diciendo, ha tenido el apoyo del pueblo sueco y de las leyes suecas. Desde el 2007 los servidores de Wikileaks están en Suecia y no es el único que trabaja desde ese país ya que en esas tierras se ha creado una industria de “refugiados de la información”

A partir de las declaraciones y las intenciones que Julian Assagen mostró a la media sueca, puede entenderse mejor la reaccion de Anna Ardin. Ella seguramente recibió la orden de acusar a Assange buscando que éste reconsiderara sus intenciones de quedarse en Suecia.

En cuanto a estos tipos de procesos judiciales por violación en Suecia, en donde la palabra de uno, de la mujer supuestamente victima, se pone en contra del hombre supuesto victimario, el hombre entonces no tiene ninguna posibilidad en contra de la mujer. Un ejemplo de ello es el caso de Tito Beltran, un cantante de opera de origen chileno que fue condenado por un tribunal sueco en el 2008, a pesar de que las pruebas en su contra no tuvieron el suficiente peso. Beltran se habría puesto supuestamente a dar masajes a una niñera que se metió en su cuarto, la niñera lo acusaría más tarde de violación. Unos de los periódicos suecos más importantes, Aftonbladet, reproduciría la confrontación entre Beltran y la niñera:

Niñera: Tito me invitó a un masaje.

Tito: Errado, ella me pidió un masaje.

Niñera: Tito me pidió que me quitara todas las ropas.

Tito: Errado, ella me preguntó que si se podía quitar el suéter y después se tiró en la cama.

Niñera: Tito comenzó a amasar mis muslos y mis piernas.

Tito: Errado, ella llevaba pantalones largos.

Niñera: Tito me preguntó que se me podía quitar la tanga.

Tito: Errado, yo nunca le pedí eso.

Niñera: Tito se puso sobre mis piernas me amasó las nalgas.

Tito: Yo me puse sobre ella pero no me senté sobre ella.

Niñera: El esperma de Tito estaba en mi bikini.

Tito: Puede ser alguna forma de secreción pero no esperma. Las secreciones en el bikini son de la misma niñera.

Niñera: Tito trató de empujar su pene en la vagina.

Tito: Error, yo no he obligado a nadie a nada.

Niñera: Tito se quitó las ropas durante el masaje.

Tito: Error, yo tenía durante el masaje unos calzoncillos de Mycke Mouse.

Niñera: Yo lloré cuando salí precipitada del cuarto de Tito.

Tito: Errado, la niñera cuando salio me dio un beso y un abraso.

 

Si poco oportunidad tuvo Tito Beltran menos tendrá Julian Assange contra la acusación de Anna Ardin. Motivos para que Assangen tema un juicio parcial en Suecia y solo por el caso de Tito Beltran, sino también por Anna Ardin misma, que entre otras cosas la mueve la venganza porque Assange se había ido a la cama con su propia amiga.

Si por un lado Suecia quisiera alejar de su territorio a Julian Assange asustándolo con la condena por violación, por otro seguro que tendría mucho placer en “castigarlo” por todos los contratiempos que le ha provocado sobretodo a la diplomacia sueca. Entre otras cosas lo que ha salido a la luz pública referente al ministro de relaciones exteriores Carl Bildt.

Entre otras informaciones que Julian Assange divulgó en su espacio Wikileaks está la relacionada con diplomacia sueca y los conflictos de ésta, en especial con los Estados Unidos.

Varios periódicos suecos describieron, en los días 6 y 10 de enero, la actitud de Carl Bildt con referencia a presos de Guantánamo que según un acuerdo sueco-americano traerían estos a Suecia. Los presos, dos uigures (chinos musulmanes) y un palestino fueron tomados prisioneros en Afganistán, a los que se realizó una investigación que los declaró inocentes.

El gobierno sueco vio con muy buenos ojos la iniciativa de la administración Obama de cerrar Guantánamo. Los suecos esperaban que se superara las dificultades para hacer que esos tres presos llegaran a Suecia. Los tramites burocráticos y jurídicos parecían superarse, el ministro de inmigración, Tobias Billström aseguró que si el tramite de los uiguries se hacia a través de las Naciones Unidas ellos en Suecia podrían hacerle frente a las presiones de China.

Cuando todo parecía resolverse para traer hacia Suecia los presos de Guantánamo, cierra el ministro de relaciones exteriores suecos, Carl Bildt, esta posibilidad. Esta información está comprendida en uno de los telegramas de la embajada americana a su país, que se da en un encuentro el 9 de agosto de 2009, entre el nuevo embajador de Estados Unidos en Suecia, Matthew Berzun, y Carl Bildt.

Otra información sobre Suecia revelada desde Wikileaks habla sobre una colaboración secreta en materia de seguridad y antiterrorismo entre Suecia y los Estados Unidos. El 6 de diciembre 2010 en un articulo publicado en el diario Svenska Dagbladet se describe tal colaboración, la misma asegura que las autoridades federales americanas tuvieron dos encuentros separados con el departamento de justicia sueco y el ministerio de exteriores. Los Estados Unidos querían discutir un formal intercambio de información con Suecia en lo referente al control del terrorismo. La parte sueca dijo que la colaboración formal podía dificultarse a consecuencia de la situación política que vivía el país escandinavo.

También uno puede imaginarse el “mal ejemplo” que Julian Assange significaría para muchos en Suecia. Claro está que Suecia se lleva tremendo prestigio con ayudar a Assange pero seguro que tal ejemplo, el de revelar los secretos del estado, no sería nada que el mismo estado sueco estuviera interesado. Uno puede pensar: ¿A cuantos serviría de ejemplo Assange para crear sus propias Wikileaks en el país escandinavo?

Acusar a Anna Ardin de colaboradora de la CIA parece una tarea poco encomendable, aunque esto no le quita el brillo de Matajari que ha logrado la muchacha sueca. Pero, ¿Dónde está la motivación de Cuba en acusar Ardin de nexos con la CIA? Todo parece indicar una campaña de desprestigio a ciertos grupos anticastristas en el exterior, que a su vez tiene en la mirilla al dirigente liberal cubano en el exilio Carlos Alberto Montaner.

Los cerebros de la seguridad cubana han aprovechado muy bien los vínculos de Montaner con Misceláneas de Cuba, y su director Alexis Gainza y a su vez la cercana conexión de éste con Anna Ardin. Lo que hacen los agentes cubanos es mostrar Anna Ardin como colaboradora de la CIA y a su vez pieza de una conspiración internacional en contra de Julian Assange. Es difícil creer que para Cuba Assange sea un personaje positivo, más bien, quizás en el mismo grado que para Suecia alguien muy peligroso. Assange cuenta con un gran número de simpatizantes y lo que hace el régimen cubano es poner a la figura del creador de Wikileaks como victima de Anna Ardin, y a su vez aprovechan la oportunidad para involucrar a militantes anticastristas como Alexis Gainza junto con su revista Miscelaneas de Cuba. Desde fuera se pueden hacer varias lecturas, una de ella es que el mismo Gainza y su revista están en contubernio con Anna Ardin para conspirar contra Julian Assange.

Uno se puede preguntar que hace Carlos Alberto Montaner metido en este problema. La respuesta está en que la campaña organizada desde Cuba no tiene como objetivo primero Alexis Gainza sino Montaner, y es con el contacto entre ellos dos que Cuba trata de lograr su objetivo. Montaner por su parte se defiende bien cuando habla en el programa de Maria Elvira, por una parte niega cualquier vínculo con Anna Ardin y reconoce como positivo la idea que condujo a Julian Assange a crear Wikileaks. Alexis Gainza, si bien se da cuenta de las intenciones del articulo aparecido en Granma ponerlo en una situación de desprestigio, no logra defenderse tan bien como lo hizo Montaner. Gainza se enfoca en defender a Anna Ardin y confirmar uno de los mensajes de Granma que la muchacha sueca tiene importantes ataduras tanto con Misceláneas de Cuba y grupos disidentes con Cuba. Con esta defensa se materializa la intención con que en Granma se escribió tal información, la de mostrar a los anticastristas cubanos como parte de la conspiración internacional, Estados Unidos principalmente, contra Assange.

A pesar de todo el revuelo en torno a Anna Ardin y Cuba, la prensa sueca ha mantenido un hermético silencio. Silencio que habla por sí mismo cuando los órganos del castrismo en Suecia, como por ejemplo la asociación sueco-cubana, no han, por lo menos hasta el día de hoy 16 de diciembre del 2010, dado ninguna información al respecto.

La acusación de Anna Ardin contra Julian Assange tiene todo los indicios para considerarse una conspiración contra el fundador de Wikileaks. No cabe duda que el régimen de la Habana no perdió el tiempo, aprovecho la relación estrecha de Anna Ardin con Alexis Gainza y Misceláneas de Cuba para desatar una campaña de descrédito. El objetivo de la campaña disparada desde Granma era ante todo, que se involucrara al político liberal cubano Carlos Alberto Montaner, como cómplice en la conspiración contra Julian Assange.

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