domingo, 12 de julio de 2009

Ecumenismo desde una perspectiva sueco-luterana

Las últimas elecciones de la Iglesia Luterana Sueca para obispo resultó ganador una mujer, Eva Bunne, que será quizá la primera mujer lesbiana en el mundo que ocupará un alto puesto como este. La reacción de parte de las demás denominaciones cristianas en el país ha sido de cautela y no se ha escuchado ninguna valoración del hecho oficialmente por parte de estas denominaciones, al no ser la opinión de algún pastor evangélico. Muchos han tomado la elección de este obispo en la misma Iglesia Luterana Sueca de una forma muy pesimista, como Dag Sandahl, capellán de la iglesia de Högby, Öland, que se ha referido a las consecuencias que tendrá esta elección para la colaboración ecuménica. Sandahl se expresa de la siguiente manera sobre el tema, sin referirse a Eva Brunne como persona pero si le cuesta trabajo verla como obispo de la curia luterana de Estocolmo, ya que se profundizaría en la Iglesia Luterana Sueca el aislamiento ecuménico.

La Iglesia Luterana Sueca es una de las pioneras del ecumenismo y de ella sobresalen nombres tales como el arzobispo luterano Nathan Söderblom, premio Nóbel de la paz en 1930. Söderblom es recordado como el arquitecto del ecumenismo moderno con sus llamados a los grandes encuentros que tendrían lugar en Uppsala durante su mandato como arzobispo.

Junto con Nathan Söderblom ha significado de gran importancia para el ecumenismo de la Iglesia Luterana Sueca la figura del anterior Papa Juan Pablo II. En 1989 se protagonizaba la gira del anterior pontífice por los países escandinavos incluido Suecia. La importancia y la trascendencia de la visita están dadas por una parte por ser Suecia un país en que la historia de la reformación estuvo impregnada de mucha violencia. Además, que en aquellos tiempos Suecia gozaba de la fama de ser el país mas ateo materialista-practico del mundo. Aunque parezca no es igual que lo que sucedía en los países entonces socialistas ya que la concepción que estos tenían de la realidad era ateo materialista-dialéctica.

Uno de los puntos más importantes de la visita de Juan Pablo II a Suecia fue precisamente la ciudad de Uppsala. El 9 de junio de 1989 se inicia su estadía en esa ciudad con un oficio ecuménico en la catedral medieval, para después dirigirse a la casa arzobispal luterana.

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Catedral de Uppsala

Es importante destacar que Uppsala es el corazón religioso de Suecia, y un punto de contacto ecuménico muy importante. Su historia está muy relacionada con la llegada del cristianismo a estas tierras. En el año 900 d.C. se conocía de la existencia de Uppsala en Europa por el templo pagano que en ella se había construido en lo que hoy se le llama Gamla Uppsala (Uppsala Vieja). Allí se les rendía culto a los dioses Asa de la mitología germánica y se realizaba cada nueve años la fiesta de los sacrificios, que incluía humanos y de animales, los cuerpos se dejaban colgados en un árbol que existía precisamente a la entrada del templo.

Según la tradición la primera catedral de Uppsala se construyó sobre el templo pagano, la que se destruyó por un fuego. La catedral se traslado al lugar donde hoy se encuentra. Hoy en Uppsala se encuentran representadas muchas de las denominaciones evangélicas y algunas de las iglesias apostólicas. Es un espacio que sirve de encuentro y colaboración ecuménica.

En un artículo aparecido en el diario Uppsala Nya Tidningen el 8 de junio pasado, Jonas Jonson, quien fuera obispo de la diócesis luterana de Strägnäs valoraría la visita de Juan Pablo II y las consecuencias para el ecumenismo en Suecia de ésta. Hubo un hecho histórico, resalta Jonson refiriéndose al servicio ecuménico que en junio de 1989 en la catedral de Uppsala, Juan Pablo II se inclinó ante la tumba de Nathan Söderblom. Diez años atrás nadie podría imaginarse una cosa como esta, la Iglesia Católica estaba dispuesta a encontrarse con la Iglesia Luterana Sueca para una unión visible en Cristo.

Jonas Jonson prosigue explicando que lo que trajo la visita de Juan Pablo II fue un verdadero estimulo al proceso ecuménico, aunque no falto que aparecieran dificultades que debilitarían este proceso. Para Jonson una de las causas fue que en la curia vaticana fueron ascendiendo los prelados conservadores, y que en la media la Iglesia Católica discutía cuestiones sobre el condón y la homosexualidad, temas que la Iglesia Luterana Sueca se proyecta muy permisiva. Esto junto los escándalos de pedofilia que fueron apareciendo hizo que considerara a la Iglesia Católica como una desahuciada conservativa, por consiguiente se enfriara el contacto ecuménico.

Otro hecho que empeoró las relaciones ecuménicas de la Iglesia Luterana Sueca fue la exposición pública en la catedral de Uppsala del Ecce Homo, de la fotógrafa Elizabet Ohlson. En el mes de septiembre de 1998, durante la semana de la cultura de Uppsala, y en una meditación bíblica se visualizaron unas fotos en que Jesús se ponía en un contexto homo-erótico (junto a homosexuales y transexuales). Las protestas mas firmes vinieron de algunas comunidades evangélicas y algunas iglesias ortodoxas se lazaron a las calles en algunas de las ciudades que las fotos se iban a exhibir públicamente.

Aunque a niveles de dirigentes la Iglesia Luterana Sueca se ha alejado de algunas de las iglesias evangélicas y casi todas las apostólicas, a nivel parroquial la misma mantiene mucho de la obra caritativa y hasta pastoral que comparte con otras iglesias. Es por este nivel que se crean los contactos ecuménicos aunque la situación varia de parroquia en parroquia dependiendo de la posición ideológica de los que la dirigen.

La nueva obispo de la Iglesia Luterana Sueca, Eva Brunne, con su pareja que es mujer sacerdote Gunilla Lindén.

La nueva obispo de la Iglesia Luterana Sueca, Eva Brunne, a la derecha, con su pareja que es mujer sacerdote también, Gunilla Lindén.

La elección de la primer obispo homosexual, Eva Brunne, en Estocolmo puede acentuar mucho mas el enfriamiento ecuménico. Pero el fenómeno se puede entender muy bien, ya que elegir un o una obispo luterano sueco que responda a lo que es políticamente correcto está marcado por la esencia de la iglesia en Suecia. Desde el siglo XVI, cuando se introdujo la reforma como la religión oficial por Gustavo Vasa como su líder político y Olaus Petri, antiguo discípulo de Lutero e ideólogo de la reforma sueca, se coronaba como supremo de la iglesia al Rey. En la actualidad y aunque la Iglesia Luterana Sueca está separada del estado, los partidos políticos inclusive los de izquierda (comunistas entre ellos) tienen fuerza de dedición tanto a nivel episcopal como parroquial. Es decir que en muchos aspectos es de más peso lo políticamente correcto y los intereses del estado que los mismos intereses de la comunidad de creyentes. Una de las cuestiones que están en la agenda del estado, como en muchos otros, es el de problemática del Genus, y desde este punto de vista es lógico y comprensible que Eva Brunne haya sido electa como obispo.

Jonas Jonson, quien citaba en uno de mis anteriores párrafos, recomendará a la Iglesia Luterna Sueca un cambio de actitud en cuanto a la visión del ecumenismo. Este obispo emerito luterano ve en el nuevo congelamiento del ecumenismo en la Iglesia Luterana Sueca un grave peligro que hará con el pasar de los años exterminar a dicha Iglesia Sueca. Su visión del futuro es que desde una posición global el cristianismo carismático conservativo será el que sobrevivirá. El cristianismo liberal que tiene como su vanguardia a las iglesias reformadas se debilita cada día más. Jonson constata como la Iglesia Católica crece en tamaño e importancia en lugares como África y Asia.

Para Jonas Jonson hay solución para el caso de la Iglesia Luterana Sueca y es que eche a un lado sus problemas de índole interno para poder levantar la mirada hacia horizonte ecuménico y reflexionar sobre su específica misión en este campo. En especial el obispo emérito quiere referirse a las relaciones con la Iglesia Católica que son tan importantes para la Iglesia Sueca como lo fueron en tiempos de la visita del Papa Juan Pablo II en 1989. Porque es esencialmente con la Iglesia Católica que la Iglesia Luterana Sueca puede encontrar ambas cosas: la unión visible del cuerpo de Cristo que es la Iglesia y sus propias raíces como iglesia.

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