sábado, 16 de enero de 2010

Maria Elvira: Satanismo en Haití o la justificación a la falta de solidaridad humana

Un video que anda circulando por la Internet muestra un programa de Maria Elvira Salazar que discute que si lo sucedido en Haití no es consecuencia del pacto con Satanás que tienen los haitianos a través de la religión Vodú.

En el panel se encontraban el reverendo haitiano de la Iglesia Episcopal Smit Millar, el profesor de teología Daniel Álvarez, el pastor Alberto Delgado de la iglesia Alfa y Omega y el obispo de la iglesia episcopal Leo Frader.

Un vistazo a los pormenores históricos de la revolución haitiana, si en verdad era la más prospera de las colonias galas gracias al trabajo forzado impuesto a los esclavos. La colonia no se pudo desarrollar tecnológicamente ya que se le había impuesto un pacto colonial el cual exigía que la colonia solamente exportara sus materias primas a la metrópoli y comprara los productos que consumía también de la metrópoli. Del 14 al 15 de agosto de 1791, en un lugar conocido como Bois-Caïman en el norte de Haití, esclavos reunidos bajo la dirección de un sacerdote vodú, llamado Boukman, juraron durante una ceremonia vodú vivir libres o morir. Esto fue el inicio de una lucha que llevaría a la creación de la republica de Haití en 1804.

Maria Elvira trata de ser políticamente correcta, como ella misma asegura su programa es. Ella cuestiona a los panelista sobre si a pesar que en Haití hayan esas religiones como Vodú, magia negra ¿Esto hace que Haití sea un país que no progrese y le caigan todas esas calamidades?

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

El pastor Alberto Delgado responde que el problema en Haití nada tiene que ver con la historia sino con que le pusieron a Satanás en las manos y le pusieron al país. El Vodú va en contra de las escrituras y Dios lo prohíbe en el libro del Deuteronomio el hacer ese tipo de prácticas. Dios es extremadamente misericordioso y paciente pero cuando el retira su mano

El profesor de teología Daniel Álvarez le respondió muy acertadamente al pastor, Esto no tiene nada que ver con Satanás sino con sus dioses africanos que eran los únicos que estaban oyendo los clamores de libertad. Los Haitianos nunca vieron un centavo de su trabajo. Otra causa de la pobreza de ese país es que contrajo una deuda de 150 millones de francos con Francia por la independencia. Para poder pagar tan alta suma los haitianos tuvieron que recurrir a préstamos con bancos internacionales.

El obispo de la iglesia episcopal asegura que el reverendo Leo Fradel aseguró que asegurar que los haitianos tienen un pacto con el diablo es entupido, ya que todos los países han tenido sus gentes negativas. Además aseguró que no hay gente mas devota y más cristiana que los haitianos, y las iglesias episcopales en Miami están llenas de haitianos.

En cuanto a una pregunta de Maria Elvira sobre como es la convivencia de la iglesia espiscopal en Haití con los practicantes del Vodú respondió el reverendo Fradel que ellos en Miami conviven con aquellos que matan gallinas y animales y que ellos tienen su fe aunque conviven con está religión.

Un detalle interesante del pastor Delgado es que expresa que el terremoto pasó en Haití por que fue un castigo de Dios. Para este pastor el Dios cristiano en el que él cree, si se puede llamar Dios cristiano, es un Dios vengativo que no tiene compasión de los seres humanos y los castiga sin piedad. Al mismo tiempo hay que preguntarse que si fue un castigo de Dios el tsunami que afecto el océano Índico el 26 de diciembre de 2004 en el que murieron ciento de miles de personas. En este caso musulmanes, cristianos y budistas piadosos. ¿Fue también un castigo de Dios?

La intervención del reverendo Fradel responde y aclara: Que haya alguien que diga que tiene comunicación con el Diablo y que le entrega a Miami al Diablo, es una estupidez tan grande como decir que esa gente entregaron a Haití al diablo.

Lo que realmente se esconde en satanizar a Haití es una vieja política imperialista en donde la religión juega un papel de brazo ideológico. Una ideología que si no es al menos la oficial sobrevive en algunos círculos. La misma degrada a los hombres de otras religiones por el hecho de creer en otra religión y por consiguiente afecta la dignidad humana de los mismos. Si no entiende esta problemática tal como se formula anteriormente hágase la siguiente pregunta: ¿Porqué ayudar a los haitianos si no es un drama humano lo que viven sino una consecuencia de sus actos satánicos? Entonces verá como una ideología con basamento ideológico afecta un principio humano que es el de la solidaridad con aquellos seres humanos que sufren, cualquiera que sea sus confesiones religiosas o políticas.

La satanización de los haitianos tiene sus raíces en la independencia, hecho nada positivo para a la metrópoli colonial francesa. De ahí que lo que fue un acto de rebeldía transcendería a la historia como un pacto con Satanás. Para los intereses coloniales, incluidos seguramente los de España, y los de dominación esclavista de Estados Unidos, junto con los de Inglaterra que bastantes colonias donde predominaba la mano de obra esclava, era más adecuado llamar al acto de rebeldía haitiano como “pacto con Satanás”. Pero bueno, si llamamos a lo sucedido en Bois-Caïman como un conjuro satánico, ¿qué no dejaríamos para el grito de la Demajagua el 10 de octubre de 1868, por ejemplo? ¿Por qué tiene que ser menos satánico que en Haití?

El pastor Delgado ha argumentado desde la Biblia que existe una razón para que Dios haya mandado el terremoto a Haití y provocado tantos daños humanos ya que la religión que practican muchos de los haitianos va en contra de lo escrito en la Biblia. Técnicamente es el mismo procedimiento que los talibanes de Afganistán usaron para justificar la destrucción de la figura de Buda, ya que la misma iba en contra de lo que dice el Corán.

Lo que queda ante estos predicantes que siembran sus ideologías basadas en una interpretación muy personal de las escrituras, cualquiera que ella sea, es recordar que Dios, si juzgase a algún ser humano, lo juzgará no por haber sido acusado de tener pacto con Satanás, sino por la caridad que haya demostrado en vida hacia sí mismo y hacia los demás. Nada, que aunque los que tienen el monopolio de Dios acuñen a los haitianos de satánicos, merecen los que han sufrido las consecuencias del terremoto toda nuestra caridad y nuestra solidaridad humana. Si Dios ha permitido que pase esta desgracia en Haiti no es para castigar a los haitianos, es para que en desde el fondo de los corazones sensible salga a flote la Caridad hacia los que sufren.

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